La Procuraduría nunca duerme

Le puso número a la operación de la Lotería

No se sabe si la Procuraduría toma algún día de la semana para descanso. O si como Nueva York, nunca duerme.

Lo que sí está claro es que gusta de trabajar los fines de semana, y generalmente por las tardes, si no de noche, pero nunca de mañana.

Tampoco se somete a cábala, y mira que lo del 13 está comprobado empíricamente: azara y trae mala suerte.

Menos a la Procuraduría.

Le puso ese número a la operación de corazón abierto de la Lotería, y no porque fuera un día 13, sino porque ocasionó la desgracia.

El administrador (que era provisional, pero de seguro ahora permanente) debiera estudiar la posibilidad de excluir ese bolo.

No solo doloso, sino desvergonzado. No le importó el que dirán, y engañó a un ciego, pero también a una locutora, frente a las cámaras.

Como para que no hubiera dudas.

Algo extraordinario y que no había ocurrido nunca en ninguna parte del mundo.

El padre Billini no sale de su asombro, y en su parroquia en el Cielo rezonga: “..., pero así no fue que hablamos ”.

O el expediente era fácil de llevar, o se decidió equilibrar la carga. Con un pasado de pulpos, corales y caracoles, era justo un presente de tómbola.

Mete la manito...

Comentar/Ver Comentarios