Los chiquitos desayunaron bien

El próximo 15 se verán de nuevo las caras

El Diálogo convocado por el presidente, pero al que no asistió como anfitrión, derivó al CIES, un estadio en que no se juega campeonato.

El problema es que no se sabe si Toribio o Capriles, y al final ambos quedaron a deber. Falta de costumbre o de sotana, pero la mediación no fue la mejor.

El encuentro se desenvolvió un poco a “lo que coja mi bon”, pues fue difícil hacer de cátcher sin conocer previamente el repertorio del lanzador. Eso no se dijo adentro ni a los medios afuera, pero se murmuró, y entre tanta gente, más que rumor de brisa, una condena.

El protocolo no impuso rigor y su ausencia dio lugar a un “protoloco” en que los chiquitos hablaron más que los grandes.

Al parecer fueron bien desayunados, bebieron café antes de salir y no se deshidrataron. Foppredom, por ejemplo, aumentó el temario.

Volverán a verse las caras el 15, y como se supone que los polvos del Sahara habrán dejado el país, mayor claridad en los enfoques y no tendrá que incluirse el cambio climático.

Una evidente desviación del propósito inicial. Aunque, igual, cada parte habrá adecuado su estrategia y los mansos de ahora serán entonces cimarrones.

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